El tacto en el sexo

Sin duda el sentido del tacto juega una gran parte en el placer del sexo, aunque no se le presta toda la atención posible ni se disfruta en toda su extensión.

Las caricias suelen ser lo primero en lo que se piensa cuando se habla de el tacto en el sexo. En cambio, este sentido puede ir mucho más allá de eso. El tacto se puede entender como un sentido bidireccional. Se puede sentir al ser la parte activa que busca esa sensación, o se puede sentir de forma pasiva. Cuando se siente de forma no buscada o intencionada.

En el mundo del placer a través del tacto, lo más conocido quizás sea seguramente la parafilia denominada “Elefilia”. Que es la atracción por determinados tejidos. Generalmente por su tacto.

En esta entrada de Las experiencias de Toulouse, creo que es mejor centrarse en como integrar el tacto dentro de la sexualidad. En el sentido más físico de la expresión.
A veces, el placer a través del tacto no llega por tocar genitales o usar los genitales para sentir a través del roce. Que sería petting. (VER MAS sobre petting). Cada persona es un mundo y no se puede generalizar. En esta parcela es aun más prohibido generalizar. Por este motivo, aquí se habla de propuestas e ideas para probar. Cada cual que experimente como quiera y se tome estas indicaciones e ideas como punto de partida para adentrarse en el placer de tocar y ser tocad@.

Lo más sencillo es usar la llema de los dedos para palpar el placer. Desde superficies ultra suaves hasta las que tienen cierta rugosidad sirven para generar placer. La propuesta de Toulouse es hacer pequeños círculos en la superficie en cuestión. Sin embargo, no hay que descartar, qué pasando de forma suave un dedo por un canto o un filo de algún objeto puede ser muy placentero también. En algunas experiencias, el placer surge después de un tiempo de estar expuesto a él. Es algo así como el tema de las copas que suenan al frotarlas. Por ello, desde aquí te aconsejamos dedicarle cierto tiempo.

Acariciar pelo es otro de los item que se transforma en placer. Hablando de la persona que desliza la mano por el pelo. (natural o artificial). Puede surgir por deslizar la palma de la mano, o bien, al sentirla introducida en ese pelo. Por ejemplo, al sujetar la cabeza de una persona con pelo largo para hacer un masaje de sien. Otra opción pueden ser los peluches y tejidos con flecos.

Visto ahora desde el otro lado, sentir la presión de alguien, es otra forma de reaccionar al tacto. Aquí lo más evidente es recibir un masaje. Es jugar el placer del tacto.

El sentido del tacto no hay que limitarlo solo a la presión. Como ya se ha comentado, la percepción de una textura también excita. Lo mismo que la temperatura, sentir algo caliente o frío en según qué partes de nuestro cuerpo puede disparar la pasión. La postura de la cucharita tiene parte de este concepto. La humedad es otra variable en el juego de las sensaciones. En el caso de los chicos, es raro dar con alguno que si le chupan o lamen los dedos, no piense en como sería esa sensación en su polla.

Para experimentar el placer del tacto de forma más intensa, se puede limitar el resto de los sentidos. Jugar a estas sensaciones con oscuridad y silencio funciona muy bien. En el sentido del olfato, esto va a nivel personal. Habrá gente que le ayude a sentir más, si también hay olores. En cambio, otras personas esto les distraerá.

El vello corporal entre otras funciones juega en este sentido. En las relacione sexuales, la existencia o no de vello, a parte del aporte visual. (Conocer más sobre moda púbica) Está muy presente en el juego por el tacto de las zonas íntimas. Pocas veces se piensa directamente en ellas mientras se está en pleno coito, pero la sensación no deja de sentirse. Y en parte, ayuda a esa excitación. No hay una opción mejor o peor, depende de cada persona sus gustos y sensaciones. Pero es un granito más de arena que aporta en el todo que es el placer.
Como he dicho antes, en esto del tacto en el sexo y el placer, todo es probar y descubrir nuevas formas.

¿Tocamos el placer?