Entrevista a ArtesaniaBDSM

Toulouse sigue conociendo gente y descubriendo nuevas partes de la sexualidad. En esta ocasión, el destino quiso que compartiera un rato de charla con uno de los maestros de la artesanía del BDSM. En concreto con los amigos de artesaniabdsm.com. A continuación tenéis algunas de las partes más interesantes de esa conversación.

Logotipo de artesania bdsm

  • ¿Cómo os dió por dedicaros a la artesania BDSM?

Por culpa de mi mujer (risas). Generalmente la mujer es más curiosa. Un día pues nos dió la curiosidad por este mundo. Empezó ella probando y nos gustó. De ahí fuimos un día a una mazmorra y vimos los artilugios que había, y fue la típica conversación de; mira que cosas tienen y la respuesta de, si esto lo sé hacer yo incluso mejor. También ayuda que me apasiona el bricolaje. Así que más o menos sabía cómo hacer las cosas.

 

  • No es un tema muy extendido aunque cada vez toma más renombre dentro del mundo del sexo. ¿ Os habéis tenido que formar? ¿Sois autodidactas?

A mi me gusta decir que cada mueble tiene vida, tiene alma. Y como ya te he comentado antes soy un apasionado del bricolaje. Ha sido mi hobby durante mucho tiempo, y ahora pues ha pasado a ser una forma más de ganarme la vida. Formarme si, hay que aprender a hacer las cosas, trabajar los materiales, tener un sistema, saber medir, hacer pequeños cálculos y cosas así, pero ha sido de forma autodidacta. Probando, ensayando, cometiendo errores y aprendiendo para las siguientes.

 

  • No solo hacéis la artesanía, sino que también diseñáis y decoráis mazmorras, ¿no?

Si. Va todo en función de quién sea el cliente. Y no solo hablo de que sea otro profesional. Hay gente que te viene con una idea de un artilugio y otras personas que vienen con una idea más general, en plan tengo este dinero y esta habitación y quiero una mazmorra. A veces, hay que asesorar e indagar un poco en que es lo que quiere exactamente la gente. Porque pueden haber visto algo en un vídeo pero luego a lo mejor no saben sacarle el máximo aprovechamiento (morbo) a ese objeto. Incluso a veces tengo que decir que no a clientes, que esa artesanía no la hago porque veo que no tienen claro exactamente lo que quieren y que no encaja con lo que necesitan. Y para perder el tiempo, es mejor ser honestos, al final eso es más satisfactorio para ambas partes que hacerlo.

 

  • Es probable que alguien que lea esta entrevista, ahora mismo esté pensando en una mazmorra estilo vídeo porno, ¿pero si alguien quiere tener algo discreto para poner en su casa también existe?

Jejeje, por supuesto que si. Hay de todo. Hay gente que le gusta este tipo de objetos los compra y los tiene en casa como una cosa más. Otra gente que los pide los tienen en casa pero un poco más escondidos y luego hay artilugios que directamente son desmontables, tipo mueble de Ikea pero con todas las piezas y tornillos (risas). Con una llave de Allen o de Torx puedes montar y desmontarlo completo sin problemas. Así después pueden estar guardados en un armario o en un canapé sin que se sepa. Si me permites una anécdota, hemos llegado a conocer una persona que tenía un apartamento en una zona de playa, y durante el verano era un apartamento normal de playa para alquilar, y el resto del año era un mazmorra. Y no hacia falta cambiar muebles. Simplemente acoplando una estantería por aquí, desmontando una parte de un lado y colocándola en otra parte. como si fuera un juego de Mecano. Creo que te refieres a eso, ¿no?

 

  • ¿Imagino que para poder diseñar y entender las necesidades que os pueden plantear, vosotros también disfrutáis del mundo BDSM en vuestra vida sexual ¿verdad?

Si por supuesto. No puedes ver los artilugios como simples muebles, cada objeto tiene vida. Además antes de ponernos manos a la obra, primero hablamos con el cliente para intentar comprender lo que quiere, cómo lo va a usar, etc… Por ejemplo si alguien quiere una cama con opciones para poder inmovilizar o atar a la otra persona, la cama tiene que tener argollas, pero la posición de las argollas tiene que ser un lugar concreto. Pues sabiendo un poco qué tipo de práctica le van a dar se puede poner en el sitio exacto.

artículos de bdsm, artesania bdsm

  • Dentro del mundo erótico, sexual o porno, poca gente se asusta de lo que haceis, pero, ¿fuera de este mundo, en la vida normal, cómo se lleva? Me explico, ¿qué ocurre cuando tenéis que explicar a qué os dedicais?

Es un poco complicado, también hay mucha confusión o desinformación y los vídeos porno de Internet no ayudan. La gente cuando lo ve siempre te asocia con la imagen de prácticas “extremas”, que es lo que primero sale cuando buscas BDSM. Un culo con moratones por azotes por ejemplo. Cuando consigues que la gente te escuche y le explicas que hay de todo y que quizás ellos mismos han jugado con algún tema BDSM sin saberlo la cosa cambia. Por ejemplo, jugar a dar algún azote normal a tu pareja mientras estás teniendo sexo tradicional y por supuesto consensuado por ambas partes. Cuando se llega a ese punto en la gente, ya le cambia la forma de verlo y les da cierta curiosidad. Al final, con los artilugios o muebles que fabricamos no hacemos otra cosa que hacer feliz a la gente y conseguir que disfruten más. Esa sensación de alegría por ver contentos a los demás creo que muy pocas profesiones lo experimentan.

 

  • Ahora vamos con la pregunta típica y morbosa. ¿Qué puede ser el artilugio o cosa más rara que os han pedido?

Mmm.. ¿y qué consideras raro? lo raro o lo normal depende al final del ojo del que lo mira. Alguien que esté dentro del mundo BDSM puede ver algo totalmente normal, y otra persona que no esté cerca de esto puede resultarle lo más raro del mundo. Los objetos que nos piden van desde collares de cuero (En la BDSM, si se realizan prácticas de sumisión, a la persona sumisa es habitual que use un collar) hasta una cama con jaula incorporada, la jaula puede ser el canapé o el hueco entre el somier y el suelo. O si lo quieres ver de otro modo, hay desde objetos más tiernos o románticos que pueden romper un poco el estereotipo que se puede tener de este sector, como hacer objetos con el nombre de la otra persona. Por ejemplo una pala de azotar, hasta cosas de prácticas más radicales como artilugios para el tema del scap. (el scap se considera una práctica extrema relacionada con temas escatológicos) Ya te digo depende del gusto de cada persona (risas)

 

  • Recientemente hemos coincidido en el Congreso Erótico de Granada, en TentacioneXXX y realmente érais de los stand que más curiosidad despertaba. ¿Cúal es vuestra opinión, hay curiosidad oculta en la gente?

Si, casi siempre somos los primeros que llegamos y lo últimos que nos vamos para montar y desmontar todo lo que llevamos de muestra. Y sí, también hay mucha curiosidad en la gente. Más que nada porque esto no es una cosa concreta, dentro del BDSM hay muchas disciplinas diferentes y a cada cual le tira más una cosa que otra. Y cuando acudimos a eventos así, todo el mundo se acerca por curiosidad sobre lo que más le tira. Al final ya que ven una cosa pues se interesan por la otra. Por lo que nosotros vemos en salones eróticos y demás eventos a los que acudimos, después resulta que las chicas son más lanzadas o están más abiertas a probar o experimentar con esto, los chicos si son más reacios. Lo que tiene que ocurrir es que tienes que ver lo que a ti te llama la atención. Esto es como la teoría del zapato, tu vas a una zapatería y hay 10000 pares, pero a ti solo te gusta uno. Tienes que encontrarlo. Otros zapatos te gustan pero no son para usarlos de continuo en tu día a día, solo para ocasiones especiales. Pues esto es muy parecido.

 

  • Por el catálogo que tenéis y las posibilidades que ofrecéis, es todo como muy tradicional, ¿pensais que al mundo BDSM llegará también la modernidad en forma de app o internet de las cosas?

Bueno esta pregunta da para mucho. Dentro del BDSM te puedes encontrar dos corrientes mayoritarias. La rama más ortodoxa y clásica que es de ideas más fijas  y luego otra corriente que es más abierta a los cambios que es donde yo me situo. Si me pides mi opinión personal creo que sí que llegará la modernidad como tu dices. Ahora ya se trabaja también con fibras sintéticas o te piden directamente piezas que sean pieles de colores. O por ejemplo yo diría que en esto, el látex no sería un tejido nuevo. En realidad hay que estar abierto un poco a todo, a probar. Cuando realizamos encargos también debemos fijarnos en tema de costes, usabilidad y que sea práctico. Por ejemplo, un encargo que sea para una dómina o dómino profesional, tiene que ser un material que se pueda limpiar y tener perfectamente desinfectado con rapidez y que resista mucho uso sin deteriorarse lo más mínimo. Aquí el cuero quizás no sea la mejor opción por precio/prestaciones. Por otro lado, también te digo que en esto predomina la estética medieval, pero no hay por qué cerrarse a otras cosas u opciones. Hay muchos gustos y esto al final es cuestión de gustos y de disfrutar.

 

  • Por vuestra experiencia, cuando os hacen un encargo, ¿es más por deseo de la persona dominante, por deseo de la persona sumisa o por ambos?

Hay de todo. No te sabría decir, hemos hecho encargos para dóminas profesionales, dueños locales liberales, algún que otro prostíbulo que por peticiones reiteradas de clientes han entrado en este sector, personas sumisas que regalan el objeto con el que quieren ser usados/castigados, etc… No puedo darte una respuesta concreta. Además como clientes te puedes encontrar a cualquiera. Hombres, mujeres, parejas, heterosexuales, homosexuales… todo. Incluso por edades, desde gente de 18 años que por su mayoría de edad buscan algún detalle de este sector hasta personas de más de 60 años. No hay un cliente tipo. Cualquiera puede ser.

 

  • Hemos hablado antes de que también decorais mazmorras y locales. Para esto hay que cubrir un gran espectro de posibilidades y que todo el mobiliario mantenga una misma línea estética. ¿Es esto más complicado que hacer un encargo puntual o más sencillo?

Lo difícil es compartir la idea. Llegar a entender qué es lo que tiene el cliente en su imaginación. En el trabajo se da de todo, habitaciones completas que han sido muy sencillas y objetos puntuales muy complicados y todo lo contrario. Depende de la comunicación y conexión entre el cliente y yo. En cada zona encima esto es diferente, trabajamos a nivel internacional y por ejemplo en España siempre la exigencia principal es lo mismo, que sea barato. Mientras que por ejemplo en Alemania, su principal preocupación es que sea de calidad extrema. Por eso te digo que lo difícil no es el trabajo en sí, sino saber qué es lo que quieren de verdad. Porque no solo es hacer un mueble, hay que jugar con las emociones, transmitir sensaciones cuando lo usen… No es lo mismo una lencería de encaje labrada muy sensual que unas bragas anchas blancas y un sujetador soso. Sin embargo ambas cosas son ropa interior. Pero una excita más que la otra cuando la ves. Si quieres rizar el rizo, una excita más que la otra y según qué persona te dirá que la de encaje o la blanca de algodón. Por eso es importante conocer y entender el mundo del BDSM, para luego poder entender o detectar las necesidades que tiene el cliente y adaptarse al máximo. Siempre digo que cada mueble tiene su historia, y hay que saber contarla y respetarla.

Como artesano, también ocurre en ocasiones que cuando te llega la idea te parece un aburrimiento y a medida que se va materializando le vas cogiendo el punto y el rollito que te transmite y al terminar ha resultado un trabajo divertido y emocionante, y lo contrario, ideas que llegan muy potentes y al ponerme a trabajarlas se vienen abajo y terminan por pasar sin pena ni gloria. Por eso te digo que no hay una cosa más difícil que otra, sino todo depende de la idea y de cómo la entendamos cada uno.

 

  • Una última pregunta para terminar, Alguien que haya jugado ya a esto, pero con lo clásico de pañuelos, pinzas de ropa, esposas, etc.. y esté pensando el dar el paso de adquirir algo ya más pro dentro del mundo BDSM, ¿cual sería vuestra recomendación, ese primer objeto?

El que se le haya venido a la mente. El objeto que haya visto y le ha hecho llamar, contactar y mirar más información de cómo conseguirlo. Es algo muy personal, cada cual tiene que encontrar el suyo. Hay muebles que están hechos para una persona en concreto. Además, si cogemos a 2 personas y le decimos que piensen en un tipo de mueble concreto, seguro que aun así, cada persona lo pensaría de una forma y no coincidiría, por eso tiene que ser personal y el que a cada persona le llame y sienta que tiene que ser para él o para ella. 

Espero que os haya resultado interesante esta entrevista y os sirva para ver el BDSM de otra forma diferente a como se ve habitualmente. Y por supuesto agradacer nuevamente a los amigos de artesania BDSM la predisposición para tener un rato de charla tan ilustrativa e interesante sobre este apasionante mundo de ser artesano, independientemente del área que corresponda.

Los comentarios están cerrados.